Los fracasos de la democracia




Lincoln: un símbolo

De Política Exterior, España

Lord Christopher Patten

Escribir sobre el futuro es un negocio arriesgado. La bola de cristal está agrietada; las fuentes son escasas; las extrapolaciones, dudosas. Pero no resulta mucho más fácil recordar la historia reciente, o comprender qué ha estado pasando exactamente. Cuanto más cerca estamos del pasado, más opaco aparece este.

Tal vez estoy permitiendo que la nostalgia pase por encima de la exactitud. Pero suelo recordar un mundo de certezas, de orden global y progreso. Como ha defendido Henry Kissinger, entre otros, parecía que la infraestructura geopolítica levantada tras la Segunda Guerra mundial por Estados Unidos y unos pocos aliados podía compararse con aquella surgida del Congreso de Viena en el siglo XIX, en cuanto a sus contribuciones a la paz y la prosperidad económica. Olvidémonos de las guerras subsidiarias luchadas en nombre de las ideologías de las grandes potencias en el sur del planeta. Olvidémonos de todos esos años durante los cuales la continuidad de la paz dependía de la amenaza del Armagedón. La segunda mitad del siglo XX supuso una notable recuperación de una primera mitad que en demasiadas ocasiones parecía dar la razón a Nietzsche cuando decía que Dios había muerto. Los escombros, las cámaras de gas y los dictadores despiadados dan testimonio de lo que la civilización occidental llegó a representar.

(leer más) Los fracasos de la democracia



Be the first to comment

Deja un comentario