El Interin de Jorge Elías
Sociedad

Sálvese quien pueda

¿Un iceberg?, exclamó el comandante Lightoller, segundo oficial del Titanic. Los icebergs no llegan a estas latitudes. Le digo que sí, insistió Boxall, el cuarto oficial. Golpeamos algo, admitió Lightoller. ¿Un iceberg?, exclamó de nuevo. Tenemos agua en la cubierta F, señor, corroboró Boxall. Domingo, 11.45 PM. Muerte súbita, agonía lenta. Dos horas y media tardó en cerrarse el último aro de agua. El griterío resbalaba en la cubierta, fría y húmeda como la noche. Todos los pasajeros tenían salvavidas. ¿Las mujeres y los niños, primero? Los botes no alcanzaban; en algunos iban sólo hombres. Un millonario ofreció una fortuna a cambio de un lugar en uno de los botes. Aceptó el trato una pasajera de tercera clase. No llegó a ver un céntimo. Murió ahogada con otros 814 pasajeros y 688 miembros de la tripulación. Horror. Eran 2.208 antes de arribar a Nueva York, el destino que jamás iban a alcanzar. Apenas 705 fueron rescatados por el transatlántico Carpathia. Martes, 8.30 PM. El Carpathia arribó a Nueva York. Es mi deber informarles que ayer, (leer más)

Economía

Bienaventurados los ricos

La desigualdad, el desempleo, el cambio climático, la falta de liderazgo político y el escepticismo ante las medidas económicas son algunos de los retos mundiales para 2014 En tiempos de crisis vale todo y, a su vez, todo vale. Hasta adquirir una ciudadanía extranjera. La de Malta vale 650.000 euros. Está en oferta. Narcos, lavadores de dinero y afines, abstenerse. El programa, impulsado por el primer ministro Joseph Muscat y aprobado por el parlamento, tiene sus ventajas: el derecho de viajar sin trámites fronterizos a los otros 27 miembros de la Unión Europea y el de ir sin visa a 69 países, así como el de disponer de un espacio para atracar el yate. De las siete islas que forman Malta, esparcidas en el mar Mediterráneo a 80 kilómetros al sur de Sicilia, sólo tres están pobladas: la homónima, Gozo y Comino.

No Picture
Cultura

La otra pasión de Gabo

En marzo de 1998, Gabriel García Márquez le solicitó al secretario de Energía de los Estados Unidos, Bill Richardson, una audiencia con el presidente Bill Clinton. Días después, en La Habana, Fidel Castro iba a pedirle que, de concretarse, le transmitiera a Clinton su temor por “un siniestro plan terrorista que Cuba acababa de descubrir y que podía afectar no sólo a ambos países, sino a muchos otros”. Era un mensaje confidencial. García Márquez lo memorizó, pero prefirió redactarlo. Dictó un taller de literatura en la Universidad de Princeton durante una semana. Apenas arribó a Washington, le sugirió a Richardson que la audiencia fuera con el consejero de Seguridad Nacional, Sam Berger.

Política

Como te digo una cosa te digo la otra

La coherencia no siempre es el principio que rige la política internacional, como lo demuestra ahora el debate desatado por la anexión de Crimea a Rusia De pronto, el gobierno español inició una escalada contra el británico por el contencioso de Gibraltar. En agosto de 2013, un remolcador fondeado en las inmediaciones del peñón había arrojado bloques de hormigón al mar para construir un arrecife artificial. Los bloques, con pinchos de hierro, destrozaban las redes de los pescadores españoles, aquejados por la crisis. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García Margallo, presentó una batería de denuncias por “violación del derecho internacional en aguas españolas”, “violación del derecho de la Unión Europea y sus normas medioambientales”, “delito medioambiental” y “delito penal”.

Economía

Un poco de insatisfacción

Así como la palabra escrache se ha incorporado al léxico político de España, la indiferencia de los políticos frente a los reclamos populares está abriendo una grieta profunda en todas las sociedades Inmaculada Michinina, vendedora ambulante de Cádiz, llevaba tres años esperando una licencia que le permitiera exponer sus manualidades en un mercado de esa ciudad española. Irrumpió en 2013 en el pleno del ayuntamiento: “Vosotros nos demostráis en cada pleno que pasáis de nosotros, que os importamos tres pitos –exclamó entre lágrimas–. Nosotros os hemos dado ese puesto de trabajo y no lo valoráis”. Le apuntó a la alcaldesa, Teófila Martínez, del Partido Popular, acusándola de estar subida en un pedestal. Y les disparó a los políticos: “¿Para quién trabajáis, coño?”. Su discurso, aupado en la crisis, recorrió como pólvora las redes sociales.